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Wednesday, May 28, 2008

Fotos del recuerdo


En esta foto estoy con Rafael. Estamos en el Río Nunuapa, en la zona norte de Chalatenango. Rafael está haciendo un estudio hidrobiológico de la calidad del agua. Por cierto, esto fue en 1982. En esa época encontramos que solo tres ríos, de todos los que vimos (y los vimos casi todos los del país), no estaban contaminados con desechos de la actividad humana.



Ana Julia, en 1997, montada en un un pony, en la feria del Caballo que se celebro en Texcoco, México, el 28 de marzo de ese año.

Tuesday, April 22, 2008

Hoy es el “Día de la Tierra”

El Día de la Tierra es una jornada festiva que se celebra hoy en muchos países del mundo. Su promotor, el senador norteamericano Gaylord Nelson, instauró esta fecha para crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger el globo terráqueo.

La primera manifestación tuvo lugar el 22 de abril de 1970. Fue iniciada por el senador Nelson, activista ambiental popular para la creación de una agenda. Para esta convocatoria participaron dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y centenares de comunidades. La presión social tuvo sus logros y el Gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinada a la protección del medio ambiente.

En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales y que se instituyeran las políticas necesarias para erradicarlos.

El Día de la Tierra apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales del planeta y su manejo, a la educación ambiental y a la participación como ciudadanos ambientalmente conscientes y responsables.

“La Tierra es nuestro hogar y el hogar de todos los seres vivos. La misma está viva. Somos partes de un universo en evolución. Somos miembros de una comunidad de vida interdependiente con una magnificente diversidad de formas de vida y culturas. Nos sentimos humildes ante la belleza de la Tierra y compartimos una reverencia por la vida y las fuentes de nuestro ser...”

Los grupos ecologistas lo utilizan como ocasión para evaluar los problemas medioambientales del planeta: la contaminación del aire, agua y suelos, la destrucción de ecosistemas, los cientos de miles de plantas y especies animales diezmadas, y el agotamiento de recursos no renovables.

Fuente: http://www.eldiario.net/



Thursday, April 17, 2008

Vivir como se Piensa

La ecología, siendo una ciencia de los sistemas de los seres vivos, también ha dado pie a modos de vida y a filosofías que se aplican a diversas actividades. Todas ellas, tratando de mantener los ciclos ecológicos naturales.

Dentro de estos conceptos han aparecido numerosas actividades que abarcan la industria, el arte y la vida doméstica. Todas tratan de mantener y fortalecer las cadenas tróficas, pues de esto se trata. Uno puede ver granjas ecológicas en las que se cultiva sin abonos químicos o sintéticos; granjas en las que se cría ganado con alimento sin aditivos ni antibióticos, utilizando sus desechos como abono para el cultivo de hortalizas y plantas comestibles.

El desarrollo de este tipo de cultivos o de actividades ecológicas también ha dado pie a que se desarrollen diversos productos industriales. Ya he mencionado en diversas ocasiones productos como los de la compañía inglesa, Organix; o de las barras Larabar, que tratan de presentar productos sin aditivos sintéticos, respetando el medio ambiente y promoviendo una vida más natural.

Individualmente, se supone, es relativamente fácil llevar una vida siguiendo normas que respeten a la naturaleza. La vida moderna conspira para evitar que eso suceda: nos trasladamos a nuestro trabajo a distancias a las cuales se tiene que llegar, por fuerza, utilizando vehículos para nada ecológicos. Sobre todo en nuestro trópico y en nuestra orografía, llena de lomas y quebradas. Parodiando a Perich, necesitaríamos de bicicleta y un buen desodorante para dejar de utilizar combustible fósil en estos menesteres.

Pero, volviendo al punto, es relativamente fácil seguir un modo de vida natural. Lo difícil resulta hacerlo en los negocios. Y esto se está poniendo de modo en todo el mundo: lo orgánico se vende más caro, pero los costos también son altos y la productividad, en cierto modo, es más baja que al emplear materiales sintéticos. Y, si una compañía crece y quiere competir dentro de los mercados también debe someterse a las presiones que estos exigen. En este punto es cuando se plantea la disyuntiva: vivir con lo se predica o someterse a la corriente que impera en todo el mundo.

Un caso de este tipo, según las informaciones que vienen de Alemania, tiene la fábrica que manufactura BIONADE, una bebida fermentada (no alcohólica), que está creciendo al 200% cada dos meses. Al parecer comenzó por varios factores que hicieron posible el producto. Uno de ellos fue que la empresa en la que se decidió manufacturar la bebida estaba casi en quiebra, su bebida, cerveza, no tenía la rentabilidad necesaria para mantenerse en la competencia con otras cervezas más fuertes de Alemania. Otro de los factores que contribuyó a la aparición de la bebida fue el desarrollo de un proceso fermentativo que usaba esta tecnología para aumentar los nutrientes de la materia prima sin producir alcohol. Esta tecnología es un secreto patentado, por lo que solo se sabe que mejora el perfil nutricional de la materia prima a través de la fermentación, sin producir alcohol. Con estos dos factores, y otros más probables, se desarrolló una bebida que resultó exitosa para los propietarios de la marca y la empresa (así como para el científico que desarrolló la metodología de la fermentación).

Su éxito los ha llevado a plantearse un dilema: seguir creciendo o no seguir haciéndolo. El seguir creciendo implicaría faltar a su concepto de respetar la ecología. Por el momento consumen azúcar producida en Europa. El crecimiento de la empresa y la producción implicaría importar azúcar de otros continentes y, si se tiene en cuenta “el efecto mariposa”, dicha demanda no está de acorde al concepto ecológico. Por el momento, me parece, no han tomado una decisión. Es difícil tomar posición al respecto.


Friday, February 22, 2008

Ciudades Colapsantes

El sitio electrónico EDRO ha publicado un artículo en el que se advierte sobre la enorme posibilidad de que dentro de menos de cinco años habrán muchas ciudades en el mundo que colapsarán. Aunque no identifica a las ciudades una por una, se puede hacer una idea de aquellas que podrían colapsar de acuerdo a la tabla que acompaña al artículo.

Para entender de lo que se trata bastaría, por ejemplo, ver el estado de nuestras ciudades. En El Salvador basta ver las tres pincipales ciudades: San Salvador, Santa Ana y San Miguel. Y si se ha visto la ciudad de México, uno podría asegurar que la catástrofe estaría muy cercana.

El artículo lista una serie de causas que podrían hacer posible el colapso de las ciudades. Entre ellas, y las que me parecen más relevantes y que tendríamos que considerar en nuestro país serían:
  1. Turismo (sobre todo el que con entusiasmo llamamo eco-turismo, o turismo rural)
  2. Acumulación de la contaminación en el ambiente.
  3. Producción de desechos sólidos y su manejo hasta ahora inapropiado.
  4. Pobre agricultura.
  5. Falta de agua potable
  6. Cambio climático
  7. Incremento de las radiaciones ultravioleta
  8. Hambre
  9. Colapso de los sistemas naturales de control de plagas
  10. Fallas en los ecosistemas
  11. Colapso social
  12. Carencia de combustibles
  13. Deforestación
  14. Colapso económico
  15. Cambio en el uso de la tierra
  16. Guerra (convencional y nuclear)
  17. Pobreza
El listado es mucho más grande, y no necesariamente el futuro será tan desastroso como se parece que se pronostica. El problema es que en el ámbito nacional parece que pasamos desapercibidas las nubes de la tormenta que se avecina. Un ejemplo claro son la estrategia de promoción del turismo. Se habla de su desarrollo en función de los recursos naturales que tenemos, pero estos no dan para que vengan muchos turistas: se necesita una infraestructura que acabaría con dichos recursos, aún antes de querer explotarlos. También se habla de promover la bioenergía: biodiesel, biocombustible, etc. Y desde ya estamos sintiendo el costo elevado de la harina que se está comprando actualmente.

Creo que hay que deternernos un poco y pensar en las generaciones futuras, en nuestros hijos y en nuestros nietos, antes de comenzar nuevos proyectos...