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Friday, August 15, 2008

De la Cuna a la Cuna

Que hemos, y estamos, destruyendo nuestro planeta es evidente. Los investigadores ambientalistas hablan del calentamiento global, de la expansión del agujero de ozono, de la gran masa de plásticos en el océano pacífico y de otros problemas como el aumento de las tragedias ambientales que sufren muchos países.

¿Quién tiene la culpa de todo esto? La respuesta es simple, nosotros. Nosotros, llevados de la mano por nuestra propia avaricia. Nosotros, porque nos damos cuenta de todos estos problemas y no hacemos nada, nos aislamos, no nos interesamos en lo que pasa (y nos afecta) a nuestro alrededor.

El hombre es el único animal de este planeta que genera desechos. El resto de compañeros de viaje no lo hace, todo lo que descarta de si mismo lo utilizan otros organismos. La boñiga de muchos animales sirven para fertilizar los suelos, los mismo cadáveres sirven para alimentar a otros animales. No se tira nada que no pueda ser usado por otros seres vivientes. En cambio, el ser humano descarta miles y miles de toneladas de basura en todo el mundo.

Claro, como individuos no podemos hacer mucho. Pero vale la pena reflexionar. La industria nos ha dado muchos productos que facilitan la vida, pero que, al fin y al cabo, están llevando a todo el planeta a convertirse en un enorme basurero, inservible incluso para nosotros mismos. La tecnología, que ha sido un avance en la conquista de nuestro destino, se ha convertido en un problema. Es la forma en que hemos querido abordar nuestras vidas.

Ahora y desde hace muchos años, se ha venido hablando de diseño ecológico. Al principio se habló del diseño desde el origen al final, o como se hubiera llamado. Se trataba de usar menos materias primas, reciclar o de algún otro método que redujera un consumo excesivo de aquellos materiales que contaminan nuestros suelos y nuestro aire y nuestra agua. Pero este método de enfocar nuestros esfuerzos solamente retardarán el momento en el que ya no habrá más sitio en donde colocar nuestra basura.

Ahora se habla de diseños de productos concebidos de cuna a cuna. Es decir, nuestros productos deberían ser diseñados para ser usados y reciclados incontables veces, de tal forma que no generen problemas al momento de descartarlos, puesto que pueden usarse para otros fines. Esto, sin embargo, no es tan fácil como se oye. Pero es un avance. Por ejemplo, hay ya plásticos degradables, hechos con materiales originados en el maíz. Buen avance, pero también debe considerarse lo relativo a la seguridad alimentaria, pues del maíz se consume todo para nutrición. Incluso sus hojas pueden servir para forraje, por lo que usar polímeros cuyo origen sea el maíz es algo que debe valorarse mucho.

Lo importante es buscar alternativas y no descansar en una de ellas solamente...

Wednesday, May 07, 2008

Alimentos Genéticamente Modificados

Hoy por hoy se está hablando de dos temas importantes: la crisis de alimentos y de las semillas genéticamente modificadas. El tema ha saltado debido a la relevancia que se ha puesto sobre el tema por organismos como la FAO. Pensando un poco sobre estos temas, se me viene una serie de preguntas relativas a estos problemas.

Tal vez lo principal es el el término "crisis". ¿Por qué hay crisis alimentaria? Se supone que los precios se han disparado y obedece a que se cultiva para producir combustible y no para producir los alimentos que todo el mundo necesita. Lo me llama la atención es que la crisis aparenta haber estallado ya y que "nadie", en nuestro país la vio llegar. Esto dice mucho de varias cosas: no estamos atentos a lo que acontece en este pequeño mundo globalizado; respondemos a crisis, apagando incendios, y no hay una visión a mediano plazo, ni mucho menos a mediano plazo.

Por otra parte, se ha modificado la ley de alimentos genéticamente modificados. Ahora se alaba la tecnología que ha permitido modificar los granos para su cultivo. Sin embargo, se olvida que la ciencia es ciencia, no es magia. Se dice que se incrementará la productividad, que se mejorarán los cultivos. Si bien es cierto que el ADN puede simular un "software" para la vida, las modificaciones genéticas no funcionan como lo puede hacer un programa de computación: hay limitantes y cuestiones específicas.

El problema es que al tomarse las decisiones el futuro nuestro puede estar en peligro...

Monday, April 21, 2008

Horizontes

Las preguntas van y vienen, algunas veces sin respuestas claras y precisas: ¿Qué estamos haciendo para garantizar nuestra seguridad alimentaria?¿Qué estamos haciendo para garantizar nuestro futuro suministro de agua? Es que el futuro ya lo tenemos enfrente nuestro y, al parecer, no estamos haciendo nada.
Con relación al agua, por ejemplo, desde la década de los setenta se ha hablado de que nuestro país estaba siendo desforestado y, al momento, no se tienen indicios de que se haya hecho algo para reforestar en forma masiva o intensiva. En cambio, la deforestación es evidente. El agua no se infiltra a la velocidad que debería infiltrarse para mantener los mantos acuíferos con el agua que necesitamos.
Lo mismo sucede con los alimentos. Vemos tierras ociosas que no están siendo cultivadas, ni creemos que haya una política clara de aumentar el área de cultivo de alimentos.
El problema solamente se ve venir, pero no se está haciendo esfuerzos claros para garantizar nuestro futuro y el futuro de nuestros descendientes...

Friday, February 22, 2008

Ciudades Colapsantes

El sitio electrónico EDRO ha publicado un artículo en el que se advierte sobre la enorme posibilidad de que dentro de menos de cinco años habrán muchas ciudades en el mundo que colapsarán. Aunque no identifica a las ciudades una por una, se puede hacer una idea de aquellas que podrían colapsar de acuerdo a la tabla que acompaña al artículo.

Para entender de lo que se trata bastaría, por ejemplo, ver el estado de nuestras ciudades. En El Salvador basta ver las tres pincipales ciudades: San Salvador, Santa Ana y San Miguel. Y si se ha visto la ciudad de México, uno podría asegurar que la catástrofe estaría muy cercana.

El artículo lista una serie de causas que podrían hacer posible el colapso de las ciudades. Entre ellas, y las que me parecen más relevantes y que tendríamos que considerar en nuestro país serían:
  1. Turismo (sobre todo el que con entusiasmo llamamo eco-turismo, o turismo rural)
  2. Acumulación de la contaminación en el ambiente.
  3. Producción de desechos sólidos y su manejo hasta ahora inapropiado.
  4. Pobre agricultura.
  5. Falta de agua potable
  6. Cambio climático
  7. Incremento de las radiaciones ultravioleta
  8. Hambre
  9. Colapso de los sistemas naturales de control de plagas
  10. Fallas en los ecosistemas
  11. Colapso social
  12. Carencia de combustibles
  13. Deforestación
  14. Colapso económico
  15. Cambio en el uso de la tierra
  16. Guerra (convencional y nuclear)
  17. Pobreza
El listado es mucho más grande, y no necesariamente el futuro será tan desastroso como se parece que se pronostica. El problema es que en el ámbito nacional parece que pasamos desapercibidas las nubes de la tormenta que se avecina. Un ejemplo claro son la estrategia de promoción del turismo. Se habla de su desarrollo en función de los recursos naturales que tenemos, pero estos no dan para que vengan muchos turistas: se necesita una infraestructura que acabaría con dichos recursos, aún antes de querer explotarlos. También se habla de promover la bioenergía: biodiesel, biocombustible, etc. Y desde ya estamos sintiendo el costo elevado de la harina que se está comprando actualmente.

Creo que hay que deternernos un poco y pensar en las generaciones futuras, en nuestros hijos y en nuestros nietos, antes de comenzar nuevos proyectos...

Saturday, January 05, 2008

Kosher

Comer carne, como dieta principal, tiene algunos inconvenientes. En especial cuando nos estamos acostumbrando a comer productos procesados y no "orgánicos". También está el hecho de que al matar a los animales los enfrentamos a una experiencia terrible y que, vista desde el punto de vista metabólico, les genera una fuerte dosis de químicos, en respuesta a su miedo y al dolor que enfrenta. Luego, comemos y nos alimentamos de dichos elementos.

Por otra parte, tenemos que enfrentarnos al hecho de que nadie nos garantiza la calidad de los alimentos cárnicos que consumimos. Uno puede ver, por ejemplo, cómo tratan la carne los supermercados, antes de colocarla en los estantes de venta. Nadie nos garantiza que se cumplen con los mínimos requerimientos de higiene sanitaria. Pero, para que no se entienda mal, no se trata de criticar a nadie en especial, sino en establecer el hecho de que no hay una certificación de que haya una manipulación correcta de los alimentos.

Hay varios tipos de certificaciones con relación a la calidad de los alimentos y una de ellas me llamó siempre la atención, la certificación Kosher.

En El Salvador oímos poco de dicha certificación, posiblemente porque a nuestra población no le interese este tipo de certificación, a la vez de que es una certificación (empleo la palabra certificación por conveniencia solamente). Su origen viene de la Biblia. Con relación a la carne, el alimento Kosher premite comer cualquier animal rumiante de pata hendida. Animales como el caballo, el perro, el cerdo, los camarones y otros, están prohibidos. La certificación Kosher toma en cuenta, en primer lugar, el tipo de carne para poder certificarla. De hecho, la certificación Kosher es de tipo religioso, pero que, históricamente, ha demostrado que garantizó la salud de aquellos que la respetaban.

Otro requisito para que una carne tenga la certificación Kosher es que el animal haya sido sacrificado con un cuchillo filoso y que el tajo, para matarlo, haya sido rápido y seguro, minimizando el sufrimiento al animal. Además, la sangre del animal debe extraerse completamente. También debe tenerse en cuenta de que el animal sacrificado debe estar sano antes de matarlo. Por otra parte, los animales sacrificados no deben haber sido alimentados con los subproductos de los animales sacrificados (vísceras, grasa, huesos ...).

En realidad, y teniendo en cuenta los requisitos mencionados en la certificación Kosher, uno puede comprender fácilmente que la carne, o los alimentos en general, que han sido aprobados por esta "norma" son sanos y que podemos estar seguros que nuestro cuerpo tendrá una nutrición sana. Las enfermedades como la de la "vaca loca" y otras relacionadas al consumo de carnes "saturadas" con antibióticos y hormonas, se mantendrán lejos de nuestra dieta.

Tuesday, December 18, 2007

El estado de la Felicidad ... y un poco en broma.

¿Qué es la Felicidad? En realidad la definición de felicidad es muy personal, a pesar de que en la base se puede decir que forma parte de la vida y que en definitiva todos buscamos sentirnos bien, ser felices.


Una de las formas de llevar una vida feliz y que todos sabemos, pero que no se discute en forma abierta, es llevar una vida sexual agradable. Es algo natural que la educación (¿?) impide que se manifieste en forma normal, imponiendo muchas normas que hacen la experiencia muy complicada y, a veces, hasta culpable. Pero, dentro de todo esto, uno conoce gente que no vive más pensando en sexo (aunque uno se pregunta, como Woody Allen, en qué otra cosa se podría pensar). Otros, que han vivido, y viven, durante mucho tiempo en abstinencia voluntaria por años y años (¿esperando qué?). Sin embargo, lo que se conoce es que estos impulsos naturales tienen su origen en la naturaleza de nuestras hormonas y productos químicos que produce nuestro cuerpo. Dopaminas y Serotoninas invaden nuestro cuerpo y nos producen la sensación de bienestar. El sexo produce endorfinas, las que resultan ser el mejor producto en contra de la depresión y el nerviosismo.

Pero, para no seguir hablando de sexo, que se recomienda en dosis "que el cuerpo aguante", hay otras formas de incrementar nuestros niveles de los químicos mencionados:

Serotoninas:

1. Dieta: bananas, chocolate, higo, azúcar, leche, pescado, brócoli.

2. Música Placentera: Todo tipo de música, pero que nos guste. Menos las canciones de Shakira, Alejandro Sanz, Juanes, Montaner, Arjona. Estos músicos pueden ser buenos, pero no les voy a recomendar autores que no son de mi agrado. Si me preguntan, pueden oir a Dadi Yanqui, a pesar de que no me gusta. Y si están en estado depresivo, les aconsejo no oir, bajo pena de suicidio, a Richard Wagner.

3 Anímese usted mismo. Nadie más lo hará por usted.

4. Y si quiere depender de pastillas y sufrir efectos colaterales, creyéndose feliz, tome Prozak. Pero no lo recomiendo.


Dopaminas:

1. Coma con hambre. La presencia de dopamina en la sangre se incrementa cuando una persona hambrienta comienza a comer. Así que no coma cuando se le ocurra. Espere un poco, hasta sentir hambre.

2. Vaya de compras, pero no compre nada. Lo importante es seguir el proceso de llegar a un centro comercial, entrar a los comercios, escoger lo que uno le gustaría tener y dejarlo. Hay un placer en todo el proceso y es muy bueno el pretexto de comprar para sentirse bien. Si quiere endeudarse innecesariamente, compre. Pero eso le bajará el nivel de billetes en su billetera, con niveles de dopamina que no lo vale.

3. Juegue algo: Hay que mantener la mente ocupada con cartas, ajedrez, damas, dominó.


Endorfinas:

1. Alimentación: dulces, chocolate.

2. Drogas: No, las drogas elevan el nivel de endorfinas, pero dañan el cerebro y no vale la pena. pero es una alternativa peligrosa y dañina en todo sentido.


3. Deportes. El nivel del ejercicio determina la cantidad de endorfinas que genera el organismo. Si quiere mucha endorfinas, haga ejercicios hasta el cansancio.

4. Dedíquese a una actividad artística: música, poesía, cuentos, cine. Haga algo creativo. El proceso de crear incrementa la producción de endorfinas.

5. Reir. Bueno, esta actividad es muy barata y muy efectiva. Además es contagiosa.


Ya decíamos que una de las actividades que nos pueden dar la felicidad, aunque sea momentánea, es el sexo. Sin embargo, pese a todo, hay algo que debe entenderse muy bien y es que el sexo no sustituye al ejercicio físico, ni nos mantiene en buena forma, ni nos ayuda a quemar calorías (no más de 25 calorías). Ni nos hace más atractivos a terceras personas. Es algo aún más que personal.