Showing posts with label alimentos ambiente. Show all posts
Showing posts with label alimentos ambiente. Show all posts

Tuesday, April 15, 2008

Biodiesel

En Gran Bretaña hay una obligación para los proveedores de combustible para los vehículos. El combustible debe contener al menos un 2.5% de biocombustible. Imagino que la política tenderá a incrementar el porcentaje actual mínimo para ajustarlo a mayor cantidad de biodiesel.

El problema es que, aún con esta mínima concentración de mezcla, se destina mucha tierra fértil en la producción de combustible en lugar de destinarlo a la producción de alimentos. Y esta práctica no solo es en Inglaterra, sino que se repite en todo el mundo.

Desde hace algún tiempo se ha venido observando en los periódicos del país la oferta de compra de semillas oleaginosas que no tienen nada que ver con la producción de alimentos. Por otra parte, se ha desdeñado la semilla de algodón para la extracción de aceite combustible (pese a que su principal uso es para cocina y fabricación de grasas y mantecas).

Y dado que la Fao ya ha advertido la elevación de los precios de los alimentos y las consecuencias negativas en sociedades vulnerables, es de tener en cuenta esta alternativa. ¿Se deberá seguir, o no?

Friday, December 21, 2007

Cambio Climático

Las sequías en zonas pobladas de nuestro planeta no solo son alarmantes, sino que reflejan el futuro que deparará a toda la humanidad si no hacemos algo real y tangible en este presente que se nos va. Las fotos siguientes son parte de una sequía que está sintiéndose en China.


Río Xiangjiang en Changsha, capital de China Central, en la provincia de Hunan Province.

Otra toma del mismo río.


Esta otra foto fue tomada el pasado 6 de diciembre.

Esta otra foto fue tomada el 3 de diciembre de este año en el río Ganjiang, en Nanchang, capital de la provincia de Jiangxi.

Las fotos fueron tomadas del portal oficial del Gobierno de la República Popular de China.

Wednesday, December 05, 2007

El Suministro de Alimentos y el Cambio Climático

A principios de la década de los 70, en el siglo pasado, los precios de los alimentos tuvieron un alza considerable, según algunos comentaristas y especialistas en agronegocios. Esto mismo se está repitiendo en los últimos años. Pero hay una circunstancia muy grave en la base de este fenómeno: el cambio climático.

Se acaba de publicar un reporte al respecto, en el cual se previene a todo el mundo sobre estas circunstancias. Me parece que es de sentido común que debemos leer dicho reporte y trazar estrategias que nos permitan mantener control sobre nuestra capacidad de producción de alimentos, a nivel nacional.

La cuestión más grave y que se suma a los problemas asociados al cambio climático es la falta de políticas claras para el sector agropecuario nacional. Y esto no es solo mi opinión, sino que es algo que se habla en muchos sectores de nuestra sociedad. Como técnicos, nuestra preocupación se basa en la necesidad de sentar las bases para una mayor productividad y que tenga en cuenta esta nueva y peligrosa variable.

Se habla, en el reporte mencionado, que la producción agrícola mundial ha declinado en un 16% para el 2020. Se habla que la producción de ciertos cereales desaparecerá en vastas regiones de África. Nuestro país, lo sabemos bien, está bastante deforestado y existen muchas tierras ociosas que, poco a poco, se están tornando áridas por diversas razones.

A todo esto hay que agregar la competencia muy fuerte entre los sectores agrícolas de las naciones desarrolladas y las naciones con menos capacidad tecnológica y económica. Las políticas tienen que ver mucho en este sentido y no pueden dejarse de lado. Sin embargo, y pese a todo lo que se pueda discutir, el problema se nos viene encima y hay que estar preparando nuestra estrategia desde ayer.

Friday, November 23, 2007

¿Interesados? ¿Desinteresados?

Podríamos apostar a que en cualquier encuesta televisada, de esas en la que se le pregunta a los transeúntes la opinión sobre un tema cualquiera (y del que muchas veces no saben nada), al cuestionamiento sobre el interés que tienen sobre el medio ambiente y la contaminación, todo el mundo se mostraría preocupado. De hecho, temas como la disposición de la basura, la contaminación del agua o la contaminación por plomo de algunos poblados, es tema recurrente en los medios. Sin embargo, difícilmente se podría decir que el ambiente es la prioridad de las personas en su agenda diaria.

En las Islas Británicas, para mencionar una sociedad en la que se supone hay más conciencia sobre el ambiente y los peligros de la contaminación, se ha hecho un estudio sobre los hábitos de consumo de la gente, llegando a la conclusión de que la gente no pone en consideración el ambiente en su tabla de valores. Al menos no dentro de lo más importante. El estudio lo ha hecho Opinion Leader, para el Departamento del Ambiente, Alimentos y Asuntos rurales (Defra -sus siglas en inglés).

Lo interesante de dicho estudio es que se demuestra que el consumidor británico no piensa en la sostenibilidad de la producción y del consumo de alimentos, lo cual tiene que ver con aspectos ambientales y de contaminación. Además, proporciona algunas recomendaciones para que el consumidor tome conciencia sobre sus actos y sobre las consecuencias que éstos tienen a mediano y corto plazo. Entre estas recomendaciones están (y las menciono para resaltar los puntos en los que también acá podríamos enfocarnos para resolver la misma problemática):
  • Cambiar a una dieta con impacto ambiental y social bajo.
  • Desperdiciar menos alimentos en los hogares.
  • Evitar pescar en lagos o ríos contaminados.
  • Consumir comida producida localmente
  • Incrementar el consumo de comida orgánica, además de consumir alimentos producidos bajo lo que se denomina Fairtrade.
Claro, habría que aclarar que dichas recomendaciones no son soluciones simplistas a los problemas ambientales que se enfrentan todas las sociedades. Pero me llama la atención que éstas presuponen un grado de educación en la población. Difícilmente podríamos comparar los hábitos del salvadoreño, en general, con el británico. Y difícilmente podría iniciarse una educación sin involucrar a todos los miembros de nuestra sociedad.

Como ejemplo mencionaría el caso de una docente universitaria con la que hablaba una tarde, hace algún tiempo no lejano. Ella estaba con un helado en sus manos. Al final, cuando lo había consumido, en forma refleja, tiró al suelo la paleta de madera. Claro, ella, como docente universitaria, "forma conciencia" con sus alumnos sobre los problemas ambientales.

Lo cierto es que el interés por el ambiente no solamente es cosa de "entenderlo", sino de vivirlo. Es una tarea, la de educar a la sociedad, muy larga.

Thursday, October 25, 2007

Envases, desperdicios y reciclaje

Uno, en ciertos momentos, solo tiene que suspirar y pensar que podemos hacer algo al comentar sobre lo que en otros países se hace con relación a la basura y a su disposición. Y no me estoy refiriendo a los problemas que los medios de comunicación resaltan con relación a los botaderos a cielo abierto. Tengo la impresión que esto es mas un espectáculo mediático que otra cosa, a pesar de que en estas discusiones hayan verdaderas razones por las cuales preocuparse.

En Europa se está discutiendo mucho sobre los desperdicios relativos a la compra y consumo de productos alimenticios empacados. Y se pone sobre la mesa el tema. ¿Es mejor reducir el empaque en los alimentos? o ¿Es preferible botar el alimento por haber sido almacenado, vendido y botado por envases inadecuados o inexistentes? Se trata de que se pretende reducir los empaques con el fin de que haya menos material que vaya al basurero. De hecho, un alimento procesado industrialmente, se vende en un empaque que, en volumen y en peso, representan un porcentaje nada despreciable. 5 gramos de una bolsa plástica, para contener 100 gramos de un snack. O una caja y una bolsa plástica, con un peso de unos 20 gramos, para contener harina de hornear de 450 gramos. Se botan 20 gramos de desperdicios por cada 450 gramos de alimento consumido. Esta es una cantidad muy grande.

En El Salvador, país en el que para todo discutimos, pero poco hacemos, no se recicla mucho material de envase. Vemos gente recogiendo latas de aluminio, algunos envases plásticos; pero estos materiales no representan mucho, dentro de toda la gama de productos alimenticios que se venden en otros tipos de envases. En las calles, sin embargo, vemos una gran cantidad de bolsas plásticas, vasos y platos de poliestireno, papeles, y otros desechos. Mucha responsabilidad la tiene la mala educación e ignorancia de la gente. Además del hecho de que no existe una política más completa sobre el tema y que, en este comentario, no hay mucho espacio para comentarlo con propiedad.


En Inglaterra, en Gales, la Local Goverment Association, por ejemplo, respondiendo a un estudio en el que se encontró que solamente se recicla el 60% de los desechos de los productos alimenticios, particularmente los envases o empaques, dice que es mejor considerar sobre empaquetar los alimentos que reducir los niveles de los empaques. Con ello se evita el problema que ha surgido en ese país: se bota más alimento dañado por mal empaque, que lo que se botaría en empaques que hayan cumplido el objetivo de proteger el alimento antes de ser consumido.

Lo interesante de esta nota es el hecho de que se enfoca a resolver un problema viéndolo desde varios ángulos y no solamente bajo un solo aspecto. En el caso de los materiales de envasado, empaques, el problema no solamente deberia verse como un problema ambiental, sino como un problema de seguridad higiénica, además de un problema económico. Y esto, es objeto de estudios muy serios en diversas áreas que involucra.

Friday, July 20, 2007

A más carne, más calentamiento global.

Akifumi Ogino, del National Institute of Livestock and Grassland Science de Tsukuba, Japón, llegó a la conclusión de que la producción de un kilogramo de carne produce más emisiones y contaminantes que conducir por tres horas un carro. (leer más)